19 nov. 2009

La Salud y la sal

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha estimado que el 62% de las enfermedades cerebro-vasculares y el 49% de la enfermedad isquémica cardiaca son atribuibles a la hipertensión arterial (definida por cifras de presión arterial superiores a 140/90 mmHg). La prevalencia de hipertensión arterial, en el año 2002, se estimó en España en un 35%, aunque llegaba al 68% en mayores de 65 años y al 40% en edades medias afectando a unos 10 millones de personas.
Roberto Sabrido, presidente de La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recordó que durante el año 2004, murieron en España 123.867 personas debidas a enfermedades cardiovasculares, de la cuales 56.359 eran hombres y 67.508 mujeres, lo que supuso el 33,3% de la mortalidad total.
También afirmo el presidente de AESAN (La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición) que el 5% de las muertes por enfermedades cardiovasculares habían sido provocadas directamente por la hipertensión arterial. Dos estudios patrocinados por el Ministerio de Sanidad han confirmado lo que más o menos ya se sabía que a la dieta que consumimos los españoles le sobra sal. De dichos estudios se desprende que ocho de cada diez españoles consumen al día 9,7gr de sal, casi el doble de la recomendad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que cifra 5 gr. como consumo saludable. Los altos consumo de sal es uno de los factores de riesgo mayores de sufrir hipertensión arterial y esta es la mayor amenaza para las personas con enfermedades cardiovasculares.
En España una de cada tres muertes son producidas por esta causa

11 nov. 2009

OBESIDAD, INDICE DE MASA CORPORAL Y RIESGO DE MUERTE PREMATURA

La obesidad y la acumulación de grasa abdominal aumentan significativamente el riesgo de muerte prematura en la población europea según las conclusiones de un estudio que se publica en "The New England Journal of Medicine".
El estudio en el cual se ha realizado seguimiento durante cerca de 10 años de 359.387 personas de nueve países europeos, entre ellos 39.242 ciudadanos (14.787 hombres y 24.455 mujeres) de Asturias, Guipúzcoa, Granada y Murcia, y Navarra. Es el estudio europeo con un mayor número de participantes y el más amplio del mundo en disponer de datos antropométricos completos.
En los 9,7 años que ha durado el estudio de los 359.387 participantes murieron 14.723.
Los hombres con un índice de masa corporal (IMC) de 25,3 y Las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) de 24,3 son los que han presentando menor riesgo de mortalidad.
Un índice de masa corporal (IMC) superior a 35 en los hombres aumenta a el 90% más de riesgo de muerte que los que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 25,3; y los que tienen un índice de masa corporal (IMC) inferior a 18,5 también duplican el riesgo de mortalidad.
Las mujeres con un índice de masa corporal (IMC) superior a 35 presentan un 65% mayor de riesgo de muerte que las mujeres que tienen un índice de masa corporal (IMC) de 24,3. Las que tienen un índice de masa corporal (IMC) inferior a 18,4 el riesgo de morir es un 71% más elevado que las de índice de masa corporal (IMC) 24,3.
Si se analiza por el perímetro de cintura, la probabilidad de morir por cualquier causa de los hombres con un perímetro de más de 102 centímetros es el doble que los que tienen un perímetro menor de 86 centímetros.

En referencia al perímetro de cintura, las mujeres con un perímetro superior a 89 centímetros tienen un 78% más de riesgo que las que tienen un perímetro menor de 70,1 centímetros
Un perímetro de cintura superior indica un mayor riesgo de mortalidad, a un determinado índice de masa corporal (IMC), ya seas mujer u hombre.
La conclusión más importante, de los autores del estudio es que el sobrepeso y la obesidad, pero también la distribución de la grasa en el organismo, influyen en el riesgo de muerte de cada individuo. Esto explicaría por qué personas con un IMC similar pero con mayor perímetro de cintura tienen más riesgo de muerte. Con un índice de masa corporal (IMC) elevado las personas mueren más por problemas cardiovasculares y cáncer; mientras que las que tienen un índice de masa corporal (IMC) muy bajo son más propensas a morir por problemas respiratorios.

El aumento de la mortalidad a un bajo índice de masa corporal se explica por la pérdida de masa muscular, que pesa más que la grasa. Esta pérdida de masa muscular puede deberse a la edad o a enfermedades no diagnosticadas.

8 nov. 2009

Cambios que podrían proporcionar importantes beneficios para la salud

Todos los seres humanos independientemente de su nivel de ingresos, podrían beneficiarse de la mejora de la dieta.
Se necesita aumentar la ingesta de alimentos vegetales: frutas, verduras, cereales integrales y legumbres y carnes magras sin grasa o bajos en grasa; elegir más alimentos densos en micronutrientes, bajos en grasas sólidas, y sin azúcares añadidos, y disminuir su ingesta de sodio y las grasas saturadas.