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4 ago 2009

Nutrición y la intolerancia a la lactosa


Uno de los problemas que la población mundial se encuentra a la hora de equilibrar la dieta y conseguir un aporte de calcio suficiente para una nutrición óptima es la intolerancia a la lactosa. La confección de una dieta sin lactosa puede crear problemas con el aporte del calcio necesario para un desarrollo normal.
La intolerancia a la lactosa se debe a la disminución o ausencia de lactasa en el conducto digestivo, una enzima necesaria para transformar el hidrato de carbono principal de la leche en azúcares más sencillos que se puedan absorber fácilmente en el intestino. La causa de esta intolerancia puede ser congénita -cuando la lactasa falta desde el nacimiento- o adquirida. Esta última puede ser parcial o total y puede iniciarse en la infancia, adolescencia o en la edad adulta.La piedra angular en el tratamiento es la educación del paciente, quien debe equilibrar su dieta, cambiándola hasta que desaparezcan las molestias, y aprender a interpretar el etiquetado de los alimentos para evitar la ingestión accidental de productos que contengan lactosa.El 70-80% de los pacientes responde a una dieta sin lactosa. El resto mantiene síntomas quizás porque además padece alguna otra dolencia como por ejemplo síndrome de intestino irritable. Los síntomas intestinales de pacientes que consumen productos lácteos pueden reducirse con el uso de fermentos comerciales añadidos a la leche. Las personas con intolerancia a la lactosa deben tener cuidado con los medicamentos se calcula que el 20% de ellos el excipiente contiene lactosa (leer el prospecto), así como con ciertos alimentos preparados que la pueden tener en su composición por ejemplo algunos embutidos. La ingesta menor de 240 cc de leche al día suele tolerarse bien. El yogur y los quesos por lo general se suelen digerir mejor por que su contenido en lactosa ha sido modificado por las bacterias. En el mercado existen leches bajas en lactosa o sin lactosa. La leche de soja es un buen sustituto y se puede tomar con absoluta tranquilidad, pues carece de lactosa. Si se sigue una dieta baja en lácteos, se debe recomendar la toma de calcio para evitar desarrollar osteoporosis. También se sabe que muchos alimentos son ricos en calcio y bajos en lactosa, como por ejemplo vegetales de hoja verde (brécol, coles, acelgas, lechuga) y productos del mar (sobre todo las sardinas en conserva, también el atún y el salmón), productos de empresas.La intolerancia secundaria es generalmente autolimitada y se resuelve con el tratamiento de la enfermedad de base. Es preciso que los pacientes limiten el consumo de productos lácteos, si les producen síntomas, hasta que el problema principal esté controlado.Hoy en día la industria alimentaria ha desarrollado líneas de productos sin lactosa que facilitan llevar una nutrición equilibrada sin los problemas derivados de la intolerancia a la lactosa.Una de las marcas con un numero de productos sin lactosa es Kaiku sin lactosa desarrollados con productos lácteos tratados para que el contenido en lactosa sea por debajo del 0,01g/100ml. lo cual hace que su digestión no tenga ningún problema para las personas con intolerancia a la lactosa